La vida que mereces empieza por cómo vives tus días.

Un lugar para construirla despacio: objetos, conversaciones y palabras.

El manifiesto

No hacen falta grandes días.
Hacen falta días elegidos.

Aquí no vas a encontrar promesas de cambiar de vida en una semana. Vas a encontrar algo más aburrido y bastante más útil: formas concretas de decidir cómo quieres vivir, y de sostenerlo cuando deja de apetecerte.

Porque lo que cambia una vida no es la motivación de un martes. Es volver cuando no te apetece, cumplirte una promesa pequeña y descubrir que la persona que querías ser se construye con días normales.

El universo

Tres formas de empezar

  • 01

    Objetos

    Cosas pensadas para usarse a diario y durar años. El primero es el Journal, de 99 días. No será el último.

  • 02

    Conversaciones

    Sesiones privadas para hablar de lo que estés atravesando. Sin guión y sin postureo.

  • 03

    Palabras

    Bloom Notes: lo que voy entendiendo por el camino, escrito sin filtro.

El primer objeto

LA VIDA que mereces

99 días para convertirte en ella.

Cada mañana eliges quién quieres ser y qué hará de hoy un éxito. Cada noche recoges lo que has disfrutado, lo que has aprendido y lo que pasa a mañana. Y cada nueve días te paras a mirar cuánto has avanzado.

En tres formatos: tapa dura, tapa blanda y digital. 322 páginas, íntegramente en español.

Ver el Journal

Cómo funciona

Un método, no una promesa

99 días

Ni una semana ni un año. El tiempo justo para que volver deje de costarte.

2 momentos al día

Cinco minutos por la mañana y cinco por la noche. Nada más.

11 pausas

Cada nueve días, una parada para mirar atrás y ajustar el rumbo.

Por dentro

Un vistazo a las páginas

Día 50 · la mañana y la noche
Día 50 · la mañana y la noche
Día 58 · donde estés
Día 58 · donde estés
Checkpoint 2 · se mide en regresos
Checkpoint 2 · se mide en regresos
Checkpoint 6 · elígete a ti primero
Checkpoint 6 · elígete a ti primero

Tu constancia no se mide en días seguidos. Se mide en regresos.

Laana Bloom

Sobre Laana

Tardé años en ser constante.

Empecé a escribir en 2023, con un diario que me recomendó una compañera de trabajo. El primer año escribí cinco veces. En doce meses.

No lo cuento para dar pena, sino porque creo que hace falta decirlo en voz alta: caer en esos ciclos es de lo más humano, y también se sale.

Todo lo que hago parte de ahí: lo que a mí me funcionó, ordenado para que a ti te cueste menos.

Conoce mi historia

Sesiones 1:1

Una hora contigo

A veces no hace falta un libro: hace falta hablarlo con alguien. Mudarte a Países Bajos, construir una vida fuera, contenido y redes, rutinas y gimnasio, viajar sola, o eso que llevas semanas dando vueltas.

Mi experiencia y mi punto de vista. Nada más, y nada menos.

Cómo funcionan